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TRANSFORMACIÓN EN MÁS DE 150 AÑOS

Corrientes: del agua y los disfraces caseros a Capital Nacional del Carnaval

Los registros más antiguos en la ciudad son de mediados del siglo XIX. Las personas se vestían de gauchos, indios o sobre temas europeos, según la clase social. El gran cambio llegó en los años 60. 

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Foto: Gentileza

Los carnavales correntinos son una de las formas de expresión más genuinas y reconocidas, y también una de las más antiguas, ya que su existencia se remonta a mucho antes de la conformación de los corsos oficiales, en la segunda mitad del siglo XX. Es que los registros históricos determinan que al menos 100 años antes del nacimiento del evento similar al que conocemos hoy, los vecinos de diferentes partes de la ciudad realizaban celebraciones que incluían disfraces y juegos. 

Al respecto, la historiadora y docente universitaria María Gabriela Quiñónez dijo a República de Corrientes que “no puede decirse desde cuándo hay carnavales en la ciudad, pero sí sabemos que hay registros desde la primera mitad del siglo XIX”. 

De esta manera, a través de los medios de prensa que funcionaron en aquellos años se puede determinar de que los carnavales tienen en la ciudad más de 150 años, por lo menos. “Aparecen los relatos que están siempre relacionados con lo religioso y lo pagano”, expresó Quiñónez.

 

No era como ahora, que hay comparseros y espectadores. En aquel momento, todos participaban 
de manera activa”

MARÍA GABRIELA QUIÑÓNEZ
HISTORIADORA

 

Pero aquellas ya lejanas jornadas de festejos carnavaleros  no tenían la configuración ni el semblante de lo que hace décadas se conoce y se vive en la ciudad. En este sentido, Quiñónez señaló que “las personas se disfrazaban y también había juegos con agua”. Además, vale aclarar que no había comparsas conformadas y se trataba más de una diversión en grupos, muchas veces por barrios. 

Las personas disfrazadas recorrían algunas de las calles principales de la ciudad, como San Juan o las actuales Pellegrini y 9 de Julio. “No era como ahora, que hay comparseros y espectadores. En aquel momento, todos participaban de manera activa y no se daba esa división”, comparó Quiñónez.

Los carnavales durante el siglo XIX representaban un evento en el que lograban mezclarse las clases sociales, pero cada una con sus particularidades. Aunque participaban masivamente, los trajes eran una de las formas de diferenciarse en aquellos años en los que los corsos ganaban las calles de manera muy distinta de la que se vive desde hace décadas en Corrientes. 

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Foto: Gentileza

La especialista comentó que “había figuras de indios y de gauchos entrabucados, es decir alcoholizados, algo que posiblemente haya perdurado hasta convertirse en el Caú”, señaló Quiñónez, haciendo referencia a una de las figuras más emblemáticas de los corsos correntinos incluso hasta la década de 1990.

 Por su parte, la elite correntina de aquellos años optaba más por temas europeos para sus disfraces, ya que era una de las formas de parecerse y querer pertenecer a un mundo que admiraban y anhelaban a pesar de la enorme distancia. 

Especialistas marcan una continuidad desde el inicio de los corsos oficiales y la fundación de Ará Berá y Copacabana. Esta última es recién hacia los años 80 la que comienza a incursionar con temas locales, dejando relativamente de lado las cuestiones del antiguo continente. 

Esta tendencia finalmente fue afianzándose, ya que los temas nacionales y los que tienen que ver con la provincia ganaron terreno en las últimas décadas de corsos oficiales, siendo habituales las representaciones de la cultura, gastronomía, música y naturaleza de Corrientes en los trajes y carrozas. 

 Esos antiguos carnavales del que se tienen registro desde 1850 aproximadamente no sufrieron grandes cambios por alrededor de 100 años, por lo que la transformación tardó en llegar, pero fue importante. 

Transformación

El paso del carnaval en las calles y más vecinal al actual atractivo turístico se dio hacia mediados del siglo pasado, aunque las primeras comparsas aparecieron antes. 

La historiadora Quiñónez dijo que los primeros grupos más organizados aparecieron para 1920 aproximadamente, tras lo cual hubo un período que podría considerarse de transición. 

Al respecto, la especialista señaló que “entre 1940 y 1950 se da un carnaval más de salón o de club y también en los barrios, algo que en los años 60 se traduce en las reinas, que representaban justamente a cada sector”, relató. 

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